martes, 19 de noviembre de 2013
Cotidianeidad
Horas y horas en una maldita oficina
pensando en cuantas cosas tienes que hacer,
mientras pasa por tus oidos el minutero del reloj
y por nuestros ojos la escaza visión.
Así los informes se llenan como una maquina,
una cabeza sin cerebro, una mentalidad sin creatividad
un lóbulo derecho sin un lóbulo izquierdo
.... Luego recuerdas que existe el día,
existe la ventana de tu interioridad,,,,
¡tu corazón ! , un despertar de luminosidad
envuelve tu cuerpo para que puedas avanzar ,
no a la ventana, no al día,si no que te hace
sentir la vitalidad, la movilidad que tiene tu cuerpo
Sonries un instante , tu mente inquieta
se concentra en el gozar de tu energía...
al instante... regresas a la rutina
que el papel y el metal con diferentes
caras y colores te hacen seguir
Mira las manos, ¿ Están programadas?
¿Tu cuerpo está paralizado?, ¿puedes
sentir el rozar tu cuerpo sobre otro?
¿imaginar el aroma a la brisa?
Este mundo se consume a la misma vez que destruyes
tu escencia y te embarcas en el rumbo de la rutina..
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